Diversos estudios coinciden en que la experiencia de los primeros días tiene un peso decisivo en la permanencia de un nuevo empleado. En España, un estudio de Michael Page señala que el 49% de los trabajadores ha considerado dejar su empresa tras su primera jornada laboral.

El proceso a través del cual una organización integra a un nuevo empleado recibe el nombre de onboarding. Este artículo recoge qué es, los marcos de referencia más utilizados para diseñarlo, sus etapas y los pasos necesarios para implementarlo, junto con un ejemplo aplicado y una serie de puntos a cumplir.

Qué es el onboarding

El onboarding es el proceso mediante el cual una empresa acompaña a un nuevo empleado desde el momento en que acepta la oferta hasta que alcanza un nivel de desempeño plenamente productivo en su puesto. 

Comprende los trámites administrativos (contrato, afiliación a la Seguridad Social, asignación de equipos), pero su alcance no se limita a esta fase, que constituye únicamente el preámbulo. El valor de un onboarding está precisamente en cómo el empleado se sitúa dentro del equipo y de la propia empresa.

De hecho, muchas empresas subestiman la importancia de este proceso, cuando en realidad determina un buen porcentaje de la retención del talento que son capaces de lograr. 

Una buena fase de onboarding debe incluir la formación sobre el puesto, la presentación al equipo, la transmisión de la cultura de la empresa y el acompañamiento durante las primeras semanas o meses, según cómo esté diseñada.

La importancia del onboarding: 5 datos que ayudan a entender su dimensión

Al contrario de lo que se suele pensar, un mal proceso de bienvenida no tarda meses en pasar factura. Estos son los datos que lo demuestran:

El 74% no tuvo ni una simple actividad de bienvenida. Un café, una comida… Algo tan básico como eso.
20% del salario anual es el coste estimado cuando un empleado de alto rendimiento se va en sus primeros seis a doce meses, sin sumar lo ya gastado en encontrarlo.
50% menos de rotación en el primer año registran las empresas con procesos de onboarding bien diseñados, según datos de Deloitte.

Las 4 C del onboarding

Hay un marco de referencia, bastante citado en la literatura de RRHH, que ayuda a entender por qué muchos procesos de onboarding se quedan cortos: el de las 4 C.

Compliance

Es el nivel administrativo: papeleo, normativa de seguridad, políticas internas, firmas… Necesario, sí, pero si el onboarding no pasa de aquí, lo único que se ha conseguido es que la persona esté en regla legalmente, sin aportar ningún valor añadido.

Clarification

Qué se espera exactamente del nuevo empleado, cómo se va a medir su trabajo y cuáles son sus prioridades durante las primeras semanas. Si no se comunica, no es extraño que tarde semanas en comprender cuál es su cometido.

Culture

Se trata de captar el funcionamiento de la empresa: qué tipo de aportaciones se valoran, cómo se gestionan los desacuerdos, qué conductas facilitan la integración y cuáles la dificultan.

Connection

Consiste en construir vínculos reales con los compañeros para establecer relaciones profesionales sólidas y de confianza. Las empresas que consiguen superar este umbral suelen verlo reflejado en la estabilidad de sus plantillas.

Las 5 etapas del onboarding

Las 4 C son niveles de profundidad. Las etapas son otra forma de mirar el mismo proceso, esta vez en el tiempo.

Preboarding

Todo lo que pasa entre que alguien acepta la oferta y su primer día físico en la empresa. Firma de documentación, alta en sistemas y, si se hace bien, algún contacto informal con el equipo antes de empezar para que el primer día no sea la primera vez que ve una cara conocida.

Primer día

Aquí el objetivo no es la productividad, aunque a veces se trate como si lo fuera. Es que la persona se sienta esperada. Presentación del equipo, entrega de herramientas, explicación de lo básico. Nada de sobrecargar con información que no va a retener de todas formas.

Primera semana

Comienza la formación del empleado y los encuentros con las personas con las que compartirá el trabajo. También debería incluir espacios para preguntar, con calma, cómo está siendo el proceso. Ojo, no vale hacerlo de pasada.

Primeros 90 días

La ventana que la mayoría de estudios de retención señalan como decisiva. Objetivos que van creciendo, seguimiento regular del manager, formación que continúa más allá de la primera semana…

Seguimiento y evaluación

Pasado ese periodo, toca preguntarse qué funcionó y qué no, con la persona incorporada y con quienes gestionaron el proceso. Sin esta última etapa, es muy probable que las próximas incorporaciones repitan los mismos errores que las anteriores.

Cómo implementar un proceso de onboarding en tu empresa

Diseñarlo desde el lado de la empresa es un ejercicio distinto a acompañar a la persona etapa por etapa. Estos son los pasos que debe integrar cualquier proceso de onboarding:

a alguien además del responsable: un compañero de referencia al que preguntar sin la sensación de estar molestando al jefe con dudas pequeñas.

05

Fijar los seguimientos de antemano: primera semana, primer mes, día 90… Lo ideal es tener agendadas estas fechas desde el principio.

06

Medirlo: recoger la opinión de los nuevos empleados mediante una encuesta breve, y monitorizar la rotación durante los primeros meses

Ejemplo de onboarding: caso práctico

Una empresa de 80 personas incorpora a un nuevo perfil comercial. Así podría verse el proceso completo:

ar. Ese mismo viernes, se concierta una primera conversación de feedback, sin prisa.

Durante el primer mes, se establecen objetivos que van ganando complejidad de forma progresiva, con revisiones semanales a cargo de su responsable y un compañero asignado como referencia para las cuestiones cotidianas. Al llegar al día 90, RR. HH y jefe de equipo se sientan con él para revisar cómo ha ido todo, qué ha funcionado y qué habría que cambiar para la siguiente persona que se incorpore.

Proceso de onboarding de una empresa con 80 empleados
Incorporación de nuevo perfil comercial

Checklist de onboarding

Antes de que el nuevo empleado tenga su primera reunión o firme su primer documento, hay una serie de cuestiones que conviene tener resueltas. Algunas son obvias; otras, menos. Esta lista ayuda a no dejar ninguna sin atender.

Antes del primer día

  • ☐ Contrato firmado y alta en Seguridad Social gestionada
  • ☐ Equipo de trabajo preparado: ordenador, accesos, credenciales
  • ☐ Email de bienvenida con información práctica: horario, dirección, contacto de referencia
  • ☐ Equipo avisado de la incorporación

Primer día

  • ☐ Bienvenida y presentación del equipo
  • ☐ Explicación de herramientas y sistemas
  • ☐ Entrega de documentación interna
  • ☐ Asignación de un punto de contacto además del manager

Primera semana

  • ☐ Formación específica sobre el puesto
  • ☐ Reuniones con departamentos clave
  • ☐ Primera conversación de feedback

Primer mes y primeros 90 días

  • ☐ Objetivos claros y progresivos
  • ☐ Seguimientos periódicos ya agendados
  • ☐ Evaluación formal al llegar al día 90

Diferencias entre onboarding presencial vs. remoto

En el modelo presencial, gran parte de la integración se produce de manera casi natural: compartir un café durante el descanso, presentarse formalmente con el resto de compañeros, preguntar una duda al compañero de al lado cuando surge… En remoto, nada de eso ocurre por sí solo, por lo que debe ser diseñado y activado de forma consciente.

Esto obliga a programar videollamadas de presentación, establecer canales de comunicación desde el primer día y establecer un contacto más frecuente con el responsable del que parecería necesario en presencial.

Errores más frecuentes en un proceso de onboarding

No existe un proceso de onboarding perfecto, pero eso no significa que no se deba cumplir con una serie de mínimos. Con un poco de planificación, la mayoría de estos errores son evitables.

  • Reducirlo a lo administrativo: firmar papeles y dar accesos e class="bullet-list-markers-module__icon" width="16" height="16" viewBox="0 0 28 28" fill="none" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" aria-hidden="true">

    No hacer seguimiento después de la bienvenida inicial: los primeros días son importantes, pero sin seguimiento posterior, el empleado queda a la deriva cuando empieza la parte difícil.

La compensación y los beneficios también forman parte del onboarding de una empresa

¿Sabías que solo el 17% de los empleados entiende bien las ventajas fiscales de su compensación, según el informe de Coverflex de 2026? Muchas veces el problema no es el paquete de beneficios en sí, sino la forma en que se comunica: tarde, de forma genérica o directamente asumiendo que el empleado ya lo sabe.

Explicar bien qué incluye la compensación (seguro médico, ticket restaurante, retribución flexible) debería ser parte del proceso de bienvenida desde el primer día, además de sus correspondientes ventajas fiscales. El objetivo es que el empleado entienda el valor añadido de la retribución flexible, que aumenta, a su vez, el valor percibido de la compensación.

El techo legal es el 30% del salario bruto anual, que es el máximo que se puede destinar a retribución flexible. Cuanto más alto es el tipo marginal del empleado, más se acerca el ahorro fiscal a ese límite. Trasladar esta ventaja económica, además de la de los servicios prestados, es el principal reto de comunicación al que la mayoría de empresas se enfrentan. 

oarding?

Preboarding, primer día, primera semana, primeros 90 días y seguimiento final del proceso.

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