uatro de cada diez trabajadores en España creen que la inteligencia artificial en el trabajo transformará positivamente su forma de trabajar. Ese porcentaje sube al 54% entre quienes superan los 40.000 euros brutos anuales y al 65% entre los perfiles con mayor capacidad de decisión, según el informe anual de Coverflex sobre compensación en España de 2026.
Tres datos que, juntos, cuentan algo importante: el impacto de la inteligencia artificial en el trabajo no es uniforme. Depende de quién seas, de cuánto cobres y de en qué sector trabajes. En España, las ofertas de empleo que requieren habilidades de IA en el trabajo han pasado de 5.000 en 2018 a 39.000 en 2024, según el Barómetro Global de la IA en el Empleo 2025 de PwC.
Los sectores más expuestos han registrado un crecimiento de productividad casi cuatro veces mayor que los menos expuestos desde 2022. Y los trabajadores con competencias en IA obtienen una prima salarial media del 56% respecto a quienes ocupan el mismo puesto sin esas habilidades. Pero la otra cara existe.
Un estudio del IESE, la Universidad de Navarra y la Toulouse School of Management detectó que, tras la irrupción de la IA generativa, las empresas más expuestas a la automatización han reducido los salarios de nuevas contrataciones en puestos de entrada en un 4,5% y en más de un 6% entre los perfiles más jóvenes.
En este artículo, analizaremos el estado de la IA en el trabajo en España y cuál es su impacto por sector, edad y salario según los datos disponibles en el último informe anual de Coverflex.
¿Cuál es la situación de la IA en el trabajo en España en 2026?
El uso de la IA en el trabajo ya es una realidad presente en sectores muy distintos, aunque con una penetración muy desigual según el tipo de empresa, el rol y la cualificación del empleado. En España, el porcentaje de ofertas de empleo que requieren habilidades de inteligencia artificial ha pasado del 0,5% al 2% del total entre 2018 y 2024, según PwC.
En el sector de información y comunicaciones, esa cifra escala hasta el 8,4% de todas las vacantes publicadas, mientras que las ocupaciones más expuestas a la IA han crecido un 14% desde 2019, el doble que las menos expuestas. El Fondo Monetario Internacional estima que la inteligencia artificial afectará al 40% de los puestos de trabajo en todo el mundo y que en economías avanzadas como la española ese porcentaje puede llegar al 60%.
Por su parte, la OCDE matiza que la adopción sigue siendo relativamente baja en términos globales, pero advierte que los avances en IA generativa, la caída de los costes y la creciente disponibilidad de talento especializado sitúan a países como España ante un punto de inflexión.
Cómo perciben los trabajadores españoles el impacto de la IA: datos del informe Coverflex
El informe anual de Coverflex de 2026 es uno de los pocos estudios del mercado español que mide la percepción del impacto de la inteligencia artificial en el trabajo con desglose por salario, generación y nivel de responsabilidad. Los resultados muestran una imagen mucho más matizada que el debate público sobre la IA.
El resultado general: el 40% cree que transformará positivamente su forma de trabajar, el 33% considera que tendrá impacto pero no mayor, el 22% dice que no tendrá ningún impacto en su rol y solo el 5% lo ve como una amenaza directa para su puesto.
Estos son los datos agregados de más de 1.200 trabajadores encuestados:
Percepción según salario
Cuanto mayor es el salario, mayor es la percepción positiva de la IA y menor la sensación de que no tendrá impacto. Entre los trabajadores con salarios inferiores a 20.000 euros, el 35% cree que la IA no tendrá ningún impacto en su rol, frente al 11% entre quienes superan los 40.000 euros. Y solo el 28% de los de salario más bajo la percibe como transformación positiva, frente al 54% de los de salario más alto.
Percepción según generación
La Generación Z es la más optimista: el 52% cree que la IA transformará positivamente su forma de trabajar. Los Millennials le siguen con un 47%. En cambio, entre Baby Boomers, el 33% considera que no tendrá ningún impacto en su rol y el 28% la ve como una transformación positiva.
Paradójicamente, también son los Baby Boomers y la Generación X quienes más temen que ponga en riesgo su trabajo (8% y 7% respectivamente), frente al 2% de la Generación Z.
Percepción según nivel de responsabilidad
Aquí la diferencia es la más llamativa de todas. El 65% de los perfiles de dirección ve la IA como una transformación positiva. Solo el 31% de los perfiles junior comparte esa percepción. Y mientras solo el 8% de los directivos cree que no tendrá impacto en su rol, ese porcentaje sube al 31% entre los junior.
La autonomía y el tipo de tarea definen, más que cualquier otra variable, cómo se percibe la inteligencia artificial en el trabajo.
El impacto de la inteligencia artificial en el trabajo por sectores
El informe de Coverflex también desglosa la percepción por sectores, con cuatro categorías: sector primario, sector secundario, oficinas y profesionales, y servicios y cuidados.
El dato más sorprendente es el del sector primario: el 57% de sus empleados percibe la IA como una transformación positiva, el porcentaje más alto de todos los sectores. El sector de oficinas y profesionales le sigue con un 47%.
En el extremo opuesto, el sector secundario es el más escéptico: el 30% cree que la IA no tendrá impacto en su rol y solo el 33% la ve como transformación positiva. Servicios y cuidados presenta la percepción de riesgo más baja de todos los sectores (3%), pero también uno de los porcentajes más altos de indiferencia (35% cree que tendrá impacto pero no mayor).
Es un sector donde la IA en el trabajo avanza en tareas administrativas y de gestión, pero donde la naturaleza humana e interpersonal del trabajo central genera más distancia con la tecnología.
La IA en el trabajo vista desde fuera: datos globales aplicados a España
La percepción que tienen los trabajadores españoles sobre la inteligencia artificial en el trabajo no cuenta toda la historia. Los estudios internacionales permiten conocer qué está pasando realmente en términos de empleo, productividad y salarios en los mercados más expuestos a la IA.
¿La IA destruye puestos de trabajo?
El miedo más extendido sobre la IA en el trabajo es que destruirá empleo de forma masiva. Los datos disponibles no lo confirman, al menos de momento. El Barómetro Global de la IA en el Empleo 2025 de PwC, elaborado a partir del análisis de cerca de mil millones de ofertas de empleo en seis continentes, concluye que el número de empleos está creciendo incluso en las ocupaciones con mayor potencial de automatización.
En España, las ofertas que requieren habilidades de inteligencia artificial pasaron de 5.000 en 2018 a 39.000 en 2024. Las ocupaciones más expuestas a la IA han crecido un 14% desde 2019, el doble que las menos expuestas. No hay destrucción neta de empleo, pero sí una redistribución acelerada de qué perfiles se contratan y en qué condiciones.
El Fondo Monetario Internacional matiza el optimismo: estima que la inteligencia artificial afectará al 40% de los puestos de trabajo en todo el mundo y que en economías avanzadas como la española ese porcentaje puede llegar al 60%. La diferencia con procesos de automatización anteriores es que esta vez también afecta a los trabajos de alta cualificación, no solo a los operativos.
¿La IA aumenta la productividad?
Desde la generalización de la IA generativa en 2022, la productividad casi se ha multiplicado por cuatro en los sectores más expuestos, como servicios financieros o software, frente al crecimiento del 7% en los menos expuestos, según PwC. Entre 2018 y 2024, los sectores con alta exposición a la IA registraron un crecimiento de productividad del 27%.
Esa mayor productividad se traslada a los salarios. En los sectores más expuestos, los ingresos por empleado crecen tres veces más rápido que en los menos expuestos. Y los trabajadores con competencias en IA obtienen una prima salarial media del 56% respecto a quienes ocupan el mismo puesto sin esas habilidades, el doble que el año anterior, cuando esa prima era del 25%.
En España, los perfiles más demandados tienen rangos salariales que van desde los 35.000-45.000 euros en perfiles junior hasta los 80.000-120.000 euros en perfiles senior, con posiciones directivas que superan los 150.000 euros. En el sector de información y comunicaciones, las ofertas que requieren capacidades de IA en el trabajo pasaron del 1,7% al 8,4% del total entre 2018 y 2024.
¿Aumentará la IA los salarios?
La cara menos visible del impacto de la inteligencia artificial en el trabajo afecta a quienes se incorporan al mercado laboral. El estudio del IESE, la Universidad de Navarra y la Toulouse School of Management, basado en el análisis de más de 138 millones de historiales laborales, detectó que las empresas más expuestas a la automatización cognitiva han reducido los salarios promedio de nuevas contrataciones en un 4,5% respecto a las menos expuestas.
El efecto se agudiza en los perfiles más jóvenes: la reducción supera el 6% en salarios iniciales, con caídas de hasta el 13% en sectores como información y servicios profesionales. Al mismo tiempo, la proporción de nuevas contrataciones en puestos junior cayó un 4% en 2024 en las empresas más expuestas, mientras que la de puestos intermedios aumentó en la misma magnitud.
Los salarios senior, en cambio, permanecen estables o aumentan. La IA en el trabajo no está destruyendo empleo en términos netos, pero sí está ampliando la distancia entre quienes pueden aprovecharla y quienes absorben sus efectos más negativos sin tener las herramientas para convertirlos en oportunidad.
¿Cuáles son los sectores más beneficiados por la IA?
No todos los sectores viven el impacto de la inteligencia artificial en el trabajo de la misma forma. La OCDE señala la industria manufacturera y la financiera como dos de las áreas más afectadas. Randstad apunta que comercio, hostelería y transporte serán los más transformados en los próximos años. Y PwC identifica información y comunicaciones, actividades profesionales científicas y técnicas y servicios financieros como los sectores con mayor exposición actual en España.
En el extremo de menor exposición, sectores como agricultura, construcción e industrias extractivas no son ajenos a la tecnología, pero sus tareas tienen un componente físico y contextual que la automatización cognitiva no puede sustituir con la misma facilidad ni al mismo ritmo.
¿La IA genera desigualdad de género?
Aunque rara vez se menciona, el impacto de la inteligencia artificial en el trabajo también debe analizarse desde la perspectiva de género. El Barómetro de PwC detectó que en todos los países analizados son más mujeres que hombres quienes ocupan roles afectados por la IA en el trabajo.
En España, sectores con alta presencia femenina como educación, sanidad, administración y servicios tienen una exposición media-alta a la automatización de tareas cognitivas repetitivas, precisamente las que más concentran el empleo femenino. Eso no significa que la IA vaya a eliminar esos empleos, pero sí que la necesidad de adaptación y formación en inteligencia artificial recae de forma desproporcionada sobre las mujeres.
La OIT ya advirtió en su informe sobre IA y empleo que los efectos de la llegada de la inteligencia artificial a los puestos administrativos afectarán especialmente a las mujeres, dada su alta tasa de empleo en ese sector. Una variable que las políticas de formación y compensación deberían tener en cuenta si quieren evitar que la brecha de género se amplíe en la transición hacia un mercado laboral más automatizado.















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