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diferencia de tooodos los demás artículos sobre cómo ser un buen encargado de recursos humanos, esta vez no hemos hablado con expertos en el tema. Sí, fuimos a hablar con los candidatos/entrevistados y les preguntamos qué es lo que menos les gusta de un profesional de Recursos Humanos. Así que si trabajas como encargado de Recursos Humanos, este artículo es para ti.

1. Preguntas acerca de los hijos al candidato

Este tipo de pregunta es ilegal porque puede ser discriminatoria, y además la mayoría de los candidatos lo sabe a día de hoy.

El problema es que a todo el mundo le han preguntado al respecto en algún momento. Corrección: a todas las mujeres se les ha preguntado sobre ello.

No hay forma de abordar este tema con justicia. Bueno, a no ser que: ¡no se te ocurra preguntar! Son preguntas personales y te recuerdo que ilegales.

No preguntes al candidato si quiere tener hijos, ni pidas detalles sobre su edad o el género. Ni siquiera menciones la cuestión de si tiene "intención de tener más". O quién los cuida si están malos o quién se queda con ellos durante los viajes de trabajo. La logística familiar de cada persona no concierne ni al encargado de Recursos Humanos ni a la empresa.

2. No se ofrece información sobre el sueldo

"Detesto que no se mencione el rango salarial del puesto en el anuncio de trabajo", declara Maria Mano, diseñadora gráfica de UX & UI.

El tema salarial es muy importante. Sin embargo, muchas empresas parecen preferir guardar esta información en secreto. Otras tratan el tema como si fuera secundario, como si el candidato tuviera que estar agradecido de poder trabajar allí. Esto está fatal.

¿Y qué hay de esas empresas que se describen como "líderes del mercado" y con un "crecimiento superior a la media", pero luego dicen que están en una fase en la que "todavía no podemos mucho" y/u te ofrecen unas prácticas y/o el salario mínimo por realizar tareas más calificadas?

Informar al candidato sobre el sueldo es una forma de preseleccionar candidatos. Además, es algo que dice mucho sobre tu empresa: lo que consideras justo, la transparencia con la que trabajas y cómo valoras a tus empleados. Además, según algunos estudios, es una forma de garantizar un sueldo equiparable entre distintos profesionales.

Lo mismo ocurre con la compensación. Ofrecer beneficios como cobertura para el gimnasio o SPA, masajes o tratamiento psicológico, por ejemplo, es una forma de aportar calidad al "sueldo emocional".

3. Falta de profesionalidad

Un buen responsable de Recursos Humanos tiene que tener interés y estar bien preparado: leer el currículum de antemano, hacer preguntas relacionadas con el trabajo, etc.. Y, preferiblemente, sin bostezar. Ni comer chicle. Ni contestar una llamada en plena entrevista, como le pasó a Simone Nunes (ex recepcionista).

También hay casos más flagrantes de una grandísima falta de sensibilidad, como lo que le sucedió a Carla Pinto, jurista y gerente de Recursos Humanos, que dijo en una entrevista que era paciente oncológica, y tacharon su nombre - " ¡Sí, en plena entrevista! ¡Sí, en mis narices! ", cuenta Carla. Cuando se trabaja en la gestión de personas, es esencial tener tacto.

4. No hacer comentarios

Esto va de la mano del punto anterior y es una queja común: la ausencia del "no". ¿Es tan difícil enviar un email, aunque sea automático, para comunicar que "no te han seleccionado"?

Y aún peor si el candidato ya ha realizado una o más entrevistas, ejercicios, ha dedicado tiempo a prepararse y no recibe ningún comentario después.

5. Preguntas sobre el trabajo anterior

Una cosa es querer conocer lo que ha hecho el candidato anteriormente e incluso que te cuente sus logros , pero no ir más allá. No está bien forzar al candidato a que tenga que hacer comentarios sobre una empresa en la que haya trabajado, sus ex jefes o compañeros.

Además de cuestiones éticas y la incomodidad, ¿qué se pretende exactamente con este tipo de preguntas? Si dijeran algo malo, podrían quedar de indiscretos. Pero si dijeran algo agradable, se generaría la duda sobre el motivo de abandonar dicha empresa.

6. Proyectar

¿Por qué el empleador sigue insistiendo en saber dónde se ve el candidato dentro de diez años?‍

El mundo laboral ya no es el de antes, y a día de hoy, un profesional no suele verse a sí mismo permaneciendo diez años en la misma empresa o incluso ocupando el mismo puesto.

Si bien el propósito de la pregunta es comprensible, se podría plantear de otra manera, preguntando directamente sobre las aspiraciones del candidato.

Para que un empleado sea claramente feliz, es importante que Recursos Humanos tenga en cuenta estas reflexiones. Hoy en día, la forma en que se desarrolla el proceso de selección también dice mucho sobre tu empresa. Además, un buen trabajo ayuda a que el profesional avance en su carrera y contribuya con la empresa que representa. Al fin y al cabo, ese candidato es un empleado potencial, pero también un cliente potencial y embajador de la marca.

Sea como fuere el futuro del mundo laboral, los valores como la profesionalidad, la humanidad y la dignidad nunca pasarán de moda.

Fin.

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