edir un aumento de sueldo genera incomodidad incluso entre profesionales con años de experiencia. La diferencia entre quienes lo consiguen y quienes no rara vez está en el mérito: está en cómo preparan y estructuran la conversación.
En este artículo encontrarás los pasos exactos para plantear tu petición, qué decir en cada momento, errores que debes evitar y cómo reaccionar si la respuesta inicial es negativa.
Pedir un aumento no es cuestión de suerte, sino de preparación: saber qué pedir, cómo argumentarlo y cuándo hacerlo.
Cómo pedir un aumento de sueldo paso a paso
Solicita una reunión privada con tu responsable
El primer paso es reservar tiempo específico con tu jefe directo. Pide una reunión de al menos 30 minutos, en privado y sin interrupciones, con una semana de antelación.
No hace falta entrar en detalles en el primer mensaje. Menciona que quieres hablar sobre tu desarrollo profesional, lo cual es cierto y no genera tensión innecesaria antes de tiempo. Si trabajas en remoto, solicita una videollamada en lugar de un email o mensaje de chat.
Un ejemplo de mensaje: "Hola [Nombre], me gustaría reservar 30 minutos esta semana o la próxima para hablar sobre mi evolución en el equipo. ¿Qué día te viene mejor?"
Abre la conversación agradeciendo oportunidades
Empieza la reunión con un tono colaborativo. Agradece las oportunidades que has tenido, lo que has aprendido y el apoyo del equipo.
Este enfoque genera receptividad. No vienes a quejarte, vienes a proponer una actualización basada en tu valor. Evita empezar con comparaciones con compañeros o con quejas sobre tu situación económica.
Un ejemplo de apertura: "Gracias por hacer tiempo para esta conversación. Valoro mucho la confianza que has depositado en mí y las oportunidades que he tenido. Me siento muy comprometido con los objetivos del equipo."
Expón tus logros y responsabilidades actuales
Aquí llega el núcleo de tu argumento. Enumera entre 3 y 5 logros clave de los últimos 12 a 18 meses, priorizando aquellos que tengan impacto medible.
Conecta cada logro con objetivos más amplios del equipo o la empresa. Los datos concretos —porcentajes, cifras de ahorro, proyectos completados— tienen mucho más peso que descripciones generales.
- Incremento de productividad: "Lideré la implementación del nuevo CRM, reduciendo el tiempo de gestión en un 25%"
- Ahorro de costes: "Renegocié contratos con proveedores, ahorrando 15.000€ anuales"
- Resultados de ventas: "Superé mi objetivo trimestral en un 30% durante tres trimestres"
Plantea la petición de aumento de forma clara
Una vez expuesto tu caso, pasa de forma directa a la petición. Di con claridad que quieres hablar de una revisión de tu compensación y menciona una cifra o porcentaje concreto.
Si has investigado salarios de mercado, menciona el rango que has encontrado. Mantén un tono firme pero respetuoso, sin disculparte por hacer la petición. Después de plantear tu cifra, quédate en silencio y deja que tu jefe procese.
Un ejemplo: "Teniendo en cuenta mi contribución y el mercado salarial actual para mi puesto, creo que una revisión a 36.000€ anuales refleja el valor que estoy aportando."
Escucha la respuesta y negocia opciones
Tu jefe puede responder de varias formas. Si dice que sí, agradece, confirma la cifra exacta y la fecha de aplicación, y pide que se formalice por escrito.
Si dice que no directamente, pregunta qué tendrías que lograr para que la respuesta fuera diferente en el futuro. Si responde que necesita consultarlo o pensarlo, propón una fecha concreta para retomar la conversación en lugar de dejarlo abierto.
Acordad próximos pasos y una fecha de revisión
Independientemente del resultado, cierra con próximos pasos claros. Si no hay aumento ahora, acuerda objetivos concretos y una fecha específica de revisión.
Define qué tienes que conseguir en los próximos 3 a 6 meses para volver a hablar del tema. Pide que los acuerdos queden por escrito, idealmente en un email de seguimiento que envíes tú mismo resumiendo la conversación.
Por qué tiene sentido pedir un aumento de sueldo
Pedir un aumento no es un acto de desagradecimiento. Es parte normal del desarrollo profesional. Muchas empresas no actualizan salarios de forma automática, lo que significa que si no das el primer paso, tu compensación probablemente permanecerá estancada mientras tus responsabilidades crecen.
La realidad es directa: no pedirlo prácticamente garantiza que no llegará. Las empresas operan con presupuestos y prioridades, y tu salario compite con otras inversiones.
- Inflación: Tu poder adquisitivo baja aunque tu salario nominal sea el mismo
- Crecimiento profesional: Has asumido más responsabilidades o mejorado tus competencias
- Valor de mercado: Tu puesto puede estar pagando más en otras empresas
- Resultados: Tus logros han generado valor tangible para la empresa
Cómo prepararte para pedir un aumento de sueldo
La preparación es lo que marca la diferencia entre una petición exitosa y una precipitada. No se trata de tener suerte, sino de presentar un caso objetivo respaldado por datos.
Define tus objetivos de carrera y tu rango salarial
Antes de entrar en la reunión, tienes que saber cuánto quieres ganar y por qué esa cantidad es razonable. Investiga salarios de mercado para tu puesto usando plataformas como Glassdoor, Indeed o LinkedIn Salary, filtrando por tu nivel de experiencia, sector y ubicación.
Define tres cifras: tu objetivo ideal, tu cifra aceptable y tu mínimo. Generalmente, un aumento razonable oscila entre el 10% y el 20% sobre tu salario actual, aunque esto depende de tu antigüedad y tus resultados recientes.
Por ejemplo, si tu salario actual es de 30.000€ brutos anuales, un aumento del 10% te llevaría a 33.000€ (conservador), del 15% a 34.500€ (equilibrado), y del 20% a 36.000€ (ambicioso pero justificable con resultados excepcionales).
Recopila logros y datos que prueben tu impacto
Los aumentos se consiguen con hechos objetivos, no con opiniones. Haz una lista de tus logros de los últimos 12 a 18 meses, priorizando aquellos que tienen impacto cuantificable.
Busca resultados medibles: ventas incrementadas, costes reducidos, proyectos completados antes de plazo. Incluye también responsabilidades nuevas que hayas asumido sin cambio salarial. Si tienes emails de reconocimiento o evaluaciones positivas, guárdalos como respaldo.
Compara tu sueldo con el mercado de tu puesto
Los datos de mercado son un argumento objetivo que despersonaliza la conversación. Consulta informes salariales de tu sector publicados por consultoras como Michael Page o Hays.
Prepara 2 o 3 datos concretos que puedas mencionar. Sin embargo, úsalos como contexto de mercado, no como amenaza. El objetivo es mostrar que tu petición está alineada con estándares del sector.
Anticipa objeciones y prepara respuestas
Piensa como tu jefe para anticipar las objeciones más comunes y preparar respuestas constructivas.
- "Ahora no es buen momento": "Entiendo. ¿Podríamos acordar una revisión en tres meses vinculada a objetivos concretos?"
- "Llevas poco tiempo en el puesto todavía": "Es cierto, pero en este tiempo lideré el proyecto X y conseguí el resultado Y."
- "No hay presupuesto":"¿Qué resultados tendría que lograr para que se apruebe en la próxima revisión presupuestaria?"
Cuándo es buen momento para pedir un aumento de sueldo
El timing puede marcar la diferencia entre un sí y un no, incluso con el mismo argumento. Observa los ritmos de tu empresa, los ciclos de evaluación y el estado laboral de tu jefe.
Aprovecha evaluaciones de desempeño y cierres de proyecto
Los mejores momentos coinciden con situaciones en las que tu valor es más visible. Las evaluaciones de desempeño son el contexto ideal porque ya estás hablando de tu desarrollo profesional y resultados.
Otro momento excelente es justo después de completar un proyecto importante con éxito. El inicio del año fiscal también funciona bien porque hay más margen para ajustes salariales. Y si has asumido nuevas responsabilidades sin cambio de salario, ese es el momento lógico para plantear una actualización.
Evita momentos de estrés o resultados negativos
Durante crisis empresariales o despidos, tu petición caerá mal. Evita también pedir un aumento justo después de un error importante tuyo o de tu equipo, o en medio de picos de trabajo extremo.
Si acabas de volver de vacaciones largas o baja médica prolongada, espera a demostrar de nuevo tu valor durante unas semanas antes de plantearlo.
Ten en cuenta tu antigüedad y evolución en la empresa
Lo ideal es pedir un aumento después de al menos 12 a 18 meses en el puesto o desde tu último aumento. Si llevas menos de 6 meses, probablemente es demasiado pronto.
Por otro lado, si llevas más de 3 años sin ninguna revisión salarial, tienes un argumento sólido simplemente por actualización.
Errores frecuentes al pedir un aumento de sueldo
Conocer los errores más comunes te ayuda a evitar torpedear tu propia negociación.
Basar la petición solo en necesidades personales
El error más frecuente es centrar el argumento en tus gastos personales. Frases como "necesito un aumento porque mi alquiler ha subido" no funcionan porque tu empresa te paga por el valor que aportas, no por tus necesidades económicas.
En su lugar, enfoca la conversación en tus logros y el contexto de mercado salarial.
Compararte de forma negativa con tus compañeros
Decir cosas como "Fulanito gana más que yo y no trabaja tanto" crea un ambiente tóxico. Tu jefe puede interpretar que eres conflictivo.
Si crees que hay inequidad salarial, menciónalo de forma general y objetiva sin nombrar a nadie.
Amenazar con irte si no te suben el sueldo
Los ultimátums casi nunca funcionan. Si tu empresa cede ante la amenaza, siempre te verán como alguien con un pie fuera. Si llamas el farol y no te vas, pierdes credibilidad.
Si realmente tienes otras ofertas, puedes mencionarlo de forma respetuosa: "He recibido interés de otras empresas. Antes de tomar cualquier decisión, quería hablar contigo porque valoro mi trabajo aquí." Pero hazlo solo si estás dispuesto a irte.
Improvisar la conversación sin preparación
Entrar sin datos ni cifras concretas es un error grave. Parecerás poco profesional y no podrás defender tu caso con solidez.
Dedica tiempo a preparar tu lista de logros, tu rango salarial objetivo y respuestas a objeciones. Ensaya la conversación en voz alta.
Qué hacer si no te conceden el aumento de sueldo
Un "no" no significa el final. La mayoría de personas que consiguen aumentos significativos han recibido varios rechazos antes.
Pide feedback concreto y criterios de mejora
Mantén la calma y no te lo tomes como algo personal. Un "no" puede deberse a razones que no tienen que ver con tu desempeño: presupuesto limitado, timing inadecuado, políticas internas.
Pregunta qué factores han influido en la decisión, qué tendrías que mejorar para que la respuesta fuera diferente, y cuándo sería apropiado volver a revisar el tema. No salgas de la reunión sin saber qué tienes que hacer diferente.
Acordad un plan con objetivos y fecha de revisión
Propón un plan concreto con fechas específicas. Di algo como: "Me gustaría que acordáramos objetivos concretos para los próximos tres meses y revisemos mi compensación el 15 de junio."
El plan tiene que incluir objetivos específicos y medibles, una fecha de revisión concreta, y un compromiso por escrito. Envía tú mismo un email de seguimiento resumiendo lo acordado.
Revisa si tu proyecto profesional sigue teniendo sentido
Si después de uno o dos intentos la empresa sigue sin mover ficha, es momento de hacerte preguntas honestas. Señales de que quizás es hora de buscar fuera: llevas más de 3 años sin ningún aumento, cumples objetivos pero nunca hay "momento adecuado", o tu salario está muy por debajo del mercado sin plan de corrección.
A veces, la única forma de conseguir un aumento significativo es cambiar de empresa.
Cómo la retribución flexible puede complementar tu compensación
Cuando el aumento salarial no es posible inmediatamente, la retribución flexible puede ser una alternativa. La retribución flexible es un modelo de compensación que permite canalizar parte de tu salario bruto hacia beneficios específicos —como vales de comida, transporte, guardería o seguros médicos— con ventajas fiscales.
Para ti significa aumentar tu poder adquisitivo neto sin que tu empresa tenga que incrementar significativamente sus costes. Si tu empresa no tiene un plan de retribución flexible, mencionarlo durante tu negociación puede abrir una vía de compensación adicional cuando el aumento de salario bruto no es viable.












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