uáles son tus expectativas salariales? es probablemente la pregunta que más nervios genera en cualquier entrevista de trabajo. Y sin embargo, con un poco de preparación y los datos correctos, puede convertirse en una oportunidad para demostrar tu valor profesional.
En este artículo encontrarás estrategias concretas para responder con seguridad, ejemplos adaptados a diferentes perfiles y los errores que conviene evitar cuando hables de dinero con un reclutador.
Qué significa expectativa salarial y pretensiones salariales
La expectativa salarial es, sencillamente, la cantidad de dinero que esperas ganar en un puesto de trabajo. Cuando un reclutador pregunta "¿cuáles son tus expectativas salariales?", quiere saber qué cifra tienes en mente, normalmente expresada en euros brutos anuales.
Puede que también escuches otros términos como "pretensiones salariales", "pretensión salarial" o "pretensiones económicas". Todos significan lo mismo. En recursos humanos se usan de forma intercambiable según la empresa o el país.
La expectativa salarial incluye el salario base fijo, pero la compensación total de un trabajo suele tener más componentes: bonus anuales, comisiones, seguros médicos, tarjeta de comida o beneficios flexibles.
Un concepto relacionado es la banda salarial o horquilla salarial. Se refiere al rango entre el mínimo y el máximo que estarías dispuesto a aceptar. Si dices que tu banda salarial está entre 28.000 y 32.000 euros, estás comunicando flexibilidad dentro de ese margen concreto.
Por qué preguntan cuáles son tus expectativas salariales en una entrevista
Los reclutadores hacen esta pregunta por razones prácticas, no para incomodarte.
La primera razón es verificar si tu expectativa encaja con el presupuesto asignado para el puesto. Cada posición tiene un rango salarial definido, y si tu cifra está muy lejos de ese rango, el proceso se complica para ambas partes.
La segunda razón es evaluar tu conocimiento del mercado laboral. Un candidato que conoce los salarios habituales de su sector transmite que ha investigado y se toma en serio su carrera. Por el contrario, alguien que da una cifra completamente desconectada de la realidad genera dudas sobre su preparación.
También hay un componente de eficiencia: si tu expectativa está muy por encima o muy por debajo de lo que la empresa puede ofrecer, es mejor saberlo pronto. Así nadie invierte tiempo en un proceso que no va a funcionar. Por último, la forma en que respondes revela tu capacidad de negociación.
Qué responder a expectativas salariales en una entrevista
Respuesta directa a cuál es tu expectativa salarial
Esta opción funciona cuando has investigado el mercado y confías en tu valor profesional. Das una cifra concreta, sin rodeos.
Un ejemplo: "Según mi experiencia y mi investigación del mercado para puestos similares, mi expectativa salarial está en torno a los 30.000 euros brutos anuales."
La respuesta directa es útil cuando el reclutador pide expresamente una cifra o cuando los salarios de tu sector están bastante estandarizados. La clave está en poder justificar ese número con datos reales.
Respuesta con horquilla salarial realista
Ofrecer una horquilla salarial muestra flexibilidad y disposición a negociar. El rango tiene que ser razonable: una diferencia del 15-20% entre el mínimo y el máximo es lo habitual.
Un ejemplo: "Mis expectativas salariales están entre 28.000 y 32.000 euros brutos anuales, dependiendo del paquete de beneficios y las responsabilidades exactas del puesto."
La ventaja de dar un rango es que abre espacio para la conversación. Eso sí, prepárate para justificar por qué ese rango y no otro.
Respuesta que devuelve la pregunta al reclutador
Con esta táctica, intentas conocer primero la banda salarial de la empresa antes de comprometerte con una cifra. Es útil cuando no tienes información clara sobre el presupuesto del puesto.
Un ejemplo: "Antes de darte una cifra concreta, me gustaría conocer el rango salarial que tenéis presupuestado para este puesto. Así puedo evaluar si mi expectativa encaja."
Muchos reclutadores aprecian esta pregunta porque demuestra inteligencia estratégica. Sin embargo, formúlala con naturalidad, no como una evasión.
Respuesta cuando no tienes experiencia laboral previa
Si eres recién graduado o tienes experiencia limitada, la honestidad combinada con investigación te posiciona bien.
Un ejemplo: "Como recién graduado, sé que mis expectativas salariales tienen que ajustarse a mi nivel de experiencia. He visto que para puestos junior en este sector, el rango está entre 18.000 y 22.000 euros anuales, y estaría abierto a discutir dentro de esa horquilla."
Para perfiles junior, mostrar actitud de aprender y crecer importa tanto como la cifra exacta.
Respuesta cuando ya tienes una banda salarial clara
Si actualmente trabajas y conoces tu valor de mercado, puedes usar tu salario actual como punto de partida.
Un ejemplo: "Actualmente mi salario es de 32.000 euros brutos anuales, y dado el cambio de empresa y las nuevas responsabilidades, mi expectativa salarial estaría en torno a los 36.000-38.000 euros."
El cambio de empresa suele justificar un incremento del 10-20%, ya que asumes riesgos asociados a la transición.
Cómo preparar tus expectativas salariales antes de la entrevista
Investiga el mercado y el rango salarial del puesto
Antes de cualquier entrevista, dedica tiempo a investigar qué pagan otras empresas por puestos similares. Los portales de empleo como Glassdoor, InfoJobs y LinkedIn Salary publican datos salariales aportados por usuarios reales.
También puedes consultar informes sectoriales de consultoras como Hays, Michael Page o Adecco, que publican estudios anuales sobre salarios por sector y experiencia.
Busca datos específicos para tu puesto exacto, tu ciudad y tu nivel de experiencia. Un desarrollador senior en Madrid no cobra lo mismo que uno en Sevilla, ni lo mismo que un desarrollador junior en Madrid.
Define tu horquilla salarial y tu banda salarial objetivo
Tu horquilla salarial personal es el rango entre el salario mínimo que aceptarías y el máximo que consideras justo para tu perfil.
Para calcular tu mínimo, suma tus gastos mensuales fijos (alquiler, transporte, comida, ahorro básico) y multiplica por 12. Ese es el suelo por debajo del cual no te conviene aceptar. Tu máximo se basa en tu valor de mercado: qué pagan empresas comparables por tu nivel de experiencia y habilidades.
La diferencia entre ambos extremos no tendría que ser excesiva. Si tu mínimo aceptable es 28.000 euros anuales, tu máximo podría situarse en 32.000-33.000 euros. Una horquilla de 25.000 a 45.000 euros, por ejemplo, transmite poca claridad sobre tu valor.
Ajusta tu expectativa salarial a tu experiencia y ciudad
Tu nivel de experiencia impacta directamente en lo que puedes pedir. Aunque las cifras varían según el sector, aquí tienes una orientación general:
La ubicación geográfica también influye. Madrid y Barcelona suelen ofrecer salarios superiores a otras ciudades españolas, aunque el coste de vida también es mayor.
Si cambias de sector o de tamaño de empresa, ajusta tu expectativa en consecuencia. Las grandes corporaciones suelen tener bandas salariales más estructuradas que las startups.
Ten en cuenta beneficios variables y pretensiones económicas
Tu compensación total va más allá del salario base mensual. Los componentes variables como bonus anuales o comisiones pueden suponer un porcentaje adicional significativo.
Los beneficios en especie también añaden valor real:
- Seguro médico privado: puede valer entre 1.000 y 2.000 euros anuales
- Tarjeta de comida: suma aproximadamente 1.500 euros al año
- Teletrabajo o flexibilidad horaria: tiene un valor económico difícil de cuantificar, pero muy real
Hoy existen plataformas que permiten a las empresas ofrecer beneficios personalizables, donde cada empleado elige lo que más le conviene, desde guardería hasta gimnasio o formación. Una oferta con menor salario base pero beneficios flexibles puede resultar más atractiva que otra con mayor salario y beneficios rígidos.
Antes de negociar, calcula el valor total de tu paquete. Un salario de 30.000 euros más 2.000 euros en beneficios equivale a una compensación total de 32.000 euros.
Errores comunes al hablar de pretensiones salariales
1. Decir que aceptas cualquier salario por conseguir el puesto
Responder "acepto lo que me ofrezcan, solo quiero trabajar" devalúa tu perfil profesional. Los reclutadores interpretan esta respuesta como falta de investigación o baja autoestima profesional.
Las empresas pueden aprovechar esta postura para hacer ofertas por debajo del mercado. En su lugar, proporciona siempre un rango salarial basado en tu investigación.
2. Evitar la pregunta sobre cuál es tu expectativa salarial
Evadir la pregunta con respuestas como "prefiero no hablar de dinero todavía" genera desconfianza. El reclutador puede pensar que ocultas algo o que no estás realmente interesado.
El dinero es una parte legítima de cualquier relación laboral. En lugar de evitar el tema, reconoce que estás investigando el mercado y pide información sobre la banda salarial de la empresa.
3. Dar una cifra sin investigar el mercado salarial
Inventar una cifra sin datos puede dejarte muy por debajo o muy por encima del mercado. Pedir muy poco te hace parecer poco cualificado. Pedir demasiado te descarta automáticamente.
Dedica tiempo a investigar el rango salarial del sector y puesto específico antes de la entrevista.
4. Pedir un sueldo muy por encima de tu perfil sin justificación
Ambición está bien, pero tiene que estar justificada. Pedir cifras muy superiores sin experiencia o logros que lo respalden suele generar rechazo.
Es mejor ser ambicioso dentro de un rango salarial realista. Justifica tu expectativa con datos concretos: logros, certificaciones o experiencia relevante.
Ejemplos de respuestas a cuáles son tus expectativas salariales
1. Respuesta de expectativas salariales para perfil junior
Si eres recién graduado con 0-2 años de experiencia, tu respuesta tiene que equilibrar investigación del mercado con realismo sobre tu nivel de entrada.
Ejemplo: "Como recién graduado en Marketing Digital, he investigado que los puestos junior en este sector en Madrid están entre 18.000 y 23.000 euros brutos anuales. Mi expectativa salarial estaría en ese rango, idealmente cerca de los 20.000-21.000 euros. Valoro especialmente las oportunidades de formación y desarrollo profesional."
Esta respuesta funciona porque demuestra investigación, establece una expectativa realista y señala que valoras elementos más allá del dinero.
2. Respuesta de expectativas salariales para perfil mid o senior
Con 3 o más años de experiencia, puedes defender tu valor con datos concretos sobre tus logros.
Ejemplo: "Con 5 años de experiencia gestionando equipos de ventas y habiendo superado objetivos en un 30% durante los últimos dos años, mi expectativa salarial está entre 35.000 y 40.000 euros brutos anuales. He visto que esta horquilla salarial es acorde al mercado para puestos de Sales Manager en Barcelona."
La respuesta vincula logros medibles con la expectativa, cita datos de mercado y demuestra el valor concreto aportado en roles anteriores.
3. Respuesta de expectativas salariales en cambio de sector o rol
Si cambias de industria o tipo de puesto, reconoce la transición sin infravalorarte. Destaca tus habilidades transferibles mientras muestras flexibilidad razonable.
Ejemplo: "Aunque vengo del sector retail, mis habilidades en gestión de equipos y atención al cliente son perfectamente transferibles a este puesto en banca. Entiendo que hay una curva de aprendizaje, por lo que mi expectativa salarial sería de 26.000-30.000 euros anuales, dentro de la banda salarial habitual para este tipo de puesto."
El cambio de sector no significa volver a empezar desde cero si tus competencias son relevantes.












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