a baja voluntaria bate récords en España. En 2024 se registraron 2.886.670 bajas voluntarias en España entre contratos indefinidos y temporales, un 4,4% más que en 2023 y más del doble que hace una década. En 2025, el mercado laboral español cerró con cifras inéditas, superando por primera vez las 12.000 dimisiones diarias de media y rozando los tres millones de renuncias en el año.
Son muchas las personas que toman esa decisión sin saber exactamente cómo formalizarla sin cometer errores que les cuesten dinero. Una baja voluntaria mal gestionada puede suponer perder días del finiquito, quedarse sin el certificado de empresa necesario para gestionar el paro o generar un conflicto innecesario con la empresa.
Este artículo explica qué es la baja voluntaria en el trabajo, qué derechos tiene el trabajador, cómo redactar la carta, qué incluye el finiquito y cuándo se puede cobrar el paro después de una renuncia. Antes de continuar, si tu situación tiene que ver con una baja médica, puede interesarte leer también:
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Qué es la baja voluntaria
La baja voluntaria, también llamada dimisión, renuncia o cese voluntario, es la decisión unilateral del trabajador de extinguir su contrato de trabajo. No requiere causa justificada: el trabajador puede marcharse simplemente porque quiere, sin tener que explicar sus motivos a la empresa.
La baja voluntaria se regula en el artículo 49 del Estatuto de los Trabajadores, que recoge la extinción del contrato por dimisión del trabajador como una de las causas de finalización de la relación laboral.
Hay un par de conceptos que conviene separar antes de seguir. La baja voluntaria del artículo 49 ET es la renuncia sin causa: el trabajador se va porque quiere. Diferente es la situación regulada en el artículo 50 ET, donde el trabajador extingue el contrato alegando un incumplimiento grave de las obligaciones del empresario: impago de salarios, modificación sustancial de condiciones, acoso, etcétera.
En ese caso, el trabajador tiene derecho a una indemnización equivalente al despido improcedente. No es una baja voluntaria en sentido estricto: se trata de una resolución del contrato por causa imputable a la empresa.
La baja voluntaria tampoco es lo mismo que la excedencia, que es una suspensión temporal del contrato con derecho a reincorporarse en determinadas condiciones. Ni es lo mismo que el despido, donde es la empresa quien extingue la relación laboral.
Preaviso de baja voluntaria: cuánto tiempo y cómo darlo
El preaviso de baja voluntaria es la comunicación que el trabajador hace a la empresa con antelación suficiente antes de que sea efectiva su marcha. No es solo una cortesía: tiene consecuencias económicas concretas si no se respeta.
¿Cuántos días de preaviso hay que dar en una baja voluntaria?
El preaviso de baja voluntaria tiene que realizarse, por norma general, con un mínimo de 15 días naturales de antelación a la fecha en que se quiere poner fin a la relación laboral. Lo más común en España son 15 días naturales de preaviso, aunque puede variar según la categoría o el sector, por lo que se recomienda revisar el convenio colectivo aplicable para confirmar el plazo.
En algunos sectores y categorías profesionales, el convenio puede establecer plazos más largos: un mes o incluso dos meses para determinados puestos de dirección o técnicos especializados. En otros, puede ser inferior a 15 días. Lo que no puede hacer el convenio es establecer un plazo inferior al que fija la ley si esta establece un mínimo.
El preaviso de baja voluntaria debe comunicarse por escrito, con fecha y firma. Guardar copia con sello de recibido o enviarla por burofax es la mejor forma de tener prueba de que se ha comunicado en el plazo correcto.
¿Qué pasa si me voy del trabajo sin avisar 15 días antes?
La baja voluntaria sin preaviso es posible en la práctica, pero tiene consecuencias económicas que es mejor conocer antes de tomar esa decisión.
Si no se respeta el preaviso, la empresa puede descontar del finiquito el salario equivalente a los días de aviso no prestados y, en su caso, reclamar daños si se acreditan.
Es decir, si el preaviso es de 15 días y el trabajador se va sin avisar, la empresa puede descontar 15 días de salario del finiquito. En cambio, si el convenio establece un mes de preaviso y el trabajador solo da 15 días, puede descontarle los 15 días restantes.
Lo que la empresa no puede hacer es retener al trabajador en contra de su voluntad. La baja voluntaria sin preaviso extingue igualmente el contrato: la consecuencia no es que el trabajador tenga que quedarse, sino que puede perder dinero.
Baja voluntaria en contrato temporal de menos de un año
La baja voluntaria en un contrato temporal de menos de un año funciona igual que en un contrato indefinido en cuanto al procedimiento: el trabajador debe comunicarla por escrito y respetar el plazo de preaviso que establezca el convenio colectivo aplicable.
La diferencia está en el finiquito: en un contrato temporal que no ha llegado a su fecha de vencimiento, el trabajador renuncia a cobrar los días que le quedaban hasta el fin del contrato. La empresa, por su parte, puede reclamar daños si la marcha anticipada le genera perjuicios demostrables, aunque en la práctica esto es poco frecuente en contratos cortos.
Si el contrato temporal ha llegado a su fecha de vencimiento y no se renueva, no es una baja voluntaria: es una extinción por fin de contrato, con consecuencias distintas en materia de desempleo.
Carta de baja voluntaria: qué debe incluir y modelo
La carta de baja voluntaria es el documento mediante el cual el trabajador comunica formalmente su decisión de extinguir el contrato. No hay un formato legal obligatorio, pero sí hay elementos que no pueden faltar para que tenga validez y para que el trabajador quede protegido ante posibles conflictos posteriores.
Modelo de carta de baja voluntaria con preaviso de 15 días
Una carta de baja voluntaria tiene que incluir unos elementos mínimos: los datos del trabajador y de la empresa, la voluntad de querer causar baja, la fecha en la que esa baja tendrá efecto, una referencia a que se ha respetado el plazo de preaviso y la solicitud del finiquito y del certificado de empresa.
El motivo de la baja no es obligatorio, aunque en ciertos casos puede ser buena idea dejarlo por escrito.
Carta de baja voluntaria por acoso laboral o modificación sustancial
Antes de entrar en el contenido de la carta, hay una advertencia que conviene tener muy clara:
Si estás sufriendo acoso laboral o mobbing, las alternativas recomendadas son otras:
- Solicitar una baja médica por contingencia profesional, explicando al médico cómo el ambiente laboral está afectando a tu salud. Es el primer paso para protegerte y documentar la situación.
- Extinción del contrato por vía judicial (artículo 50 ET): permite rescindir el contrato por incumplimiento grave del empresario con derecho a indemnización equivalente a un despido improcedente (33 días por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades) y acceso a la prestación por desempleo. Esta vía requiere asesoramiento de un abogado laboralista antes de actuar.
- Denuncia ante la Inspección de Trabajo o demanda judicial por daños morales, que puede tramitarse de forma paralela a las anteriores.
Si decides ir por la vía del artículo 50 ET, la carta no es una carta de baja voluntaria ordinaria: es una comunicación de resolución del contrato por causa imputable al empresario.
Debe describir los hechos de forma objetiva con fechas y personas implicadas, hacer referencia expresa al artículo 50 ET y estar respaldada por la documentación que hayas recopilado: correos, mensajes, partes médicos, testigos, etcétera.
Finiquito por baja voluntaria: qué te tienen que pagar
El finiquito por baja voluntaria es la liquidación de todos los conceptos económicos pendientes en el momento de extinción del contrato. Una baja voluntaria no genera derecho a indemnización, pero sí obliga a la empresa a pagar todo lo que el trabajador ha devengado y no ha cobrado.
Qué conceptos incluye el finiquito de una baja voluntaria
El finiquito y la baja voluntaria van siempre de la mano. Los conceptos que debe incluir el finiquito de una baja voluntaria son:
- Salario pendiente: los días trabajados del mes en curso que no se han cobrado todavía.
- Vacaciones no disfrutadas: los días de vacaciones generados en el año en curso y en años anteriores que no se han podido disfrutar.
- Parte proporcional de pagas extras: si el convenio establece pagas extraordinarias, el trabajador tiene derecho a la parte proporcional correspondiente al tiempo trabajado desde la última paga.
- Otros conceptos pactados: cualquier otro concepto retributivo que esté pendiente de pago según el contrato o el convenio.
Lo que no incluye el finiquito por baja voluntaria es la indemnización por extinción del contrato: la baja voluntaria no genera derecho a ella, salvo que se ampare en el artículo 50 ET por incumplimiento empresarial.
Cómo calcular el finiquito por baja voluntaria
Cómo calcular el finiquito por baja voluntaria depende de los conceptos pendientes en cada caso, pero la fórmula básica es:
Salario diario bruto × días trabajados pendientes de cobro
- Salario diario bruto × días de vacaciones no disfrutadas
- (Importe anual de pagas extras / 365) × días transcurridos desde la última paga
Sobre esa cantidad se aplican las retenciones de IRPF y las cotizaciones a la Seguridad Social correspondientes para obtener el importe neto.
Cuándo se paga el finiquito por baja voluntaria
No tiene un plazo legal fijo establecido en el Estatuto de los Trabajadores, pero la jurisprudencia y la práctica habitual establecen que debe abonarse el último día de trabajo o en los días inmediatamente siguientes, generalmente en el plazo máximo de uno a tres días hábiles desde la extinción del contrato.
Si la empresa retrasa el pago del finiquito sin justificación, el trabajador puede reclamar ante el juzgado de lo social e intereses por mora. Si el finiquito es incorrecto o incompleto, puede impugnarlo por la misma vía.
¿Es obligatorio firmar la baja voluntaria y el finiquito?
No. No es obligatorio firmar la baja voluntaria ni el finiquito. Que la empresa presente un documento para firmar no significa que haya obligación de hacerlo.
Respecto al finiquito, firmarlo implica aceptar su contenido. Si el trabajador cree que el importe es incorrecto o que faltan conceptos, tiene dos opciones: no firmarlo y reclamarlo judicialmente, o firmarlo añadiendo la expresión "no conforme" junto a la firma, lo que deja constancia de que acepta el pago pero no está de acuerdo con el cálculo.
Si no pides por escrito todos los documentos que te corresponden, puedes quedarte sin el certificado de empresa que necesitas para gestionar el paro. Por eso, además del finiquito, el trabajador debe solicitar expresamente el certificado de empresa en el momento de la baja.
Baja voluntaria y paro: ¿puedes cobrar el desempleo?
Es la pregunta que más trabajadores se hacen antes de decidir si piden la baja voluntaria. La respuesta general es no: la baja voluntaria y el paro no son compatibles de forma ordinaria. Pero hay excepciones importantes.
Cuándo puedes cobrar el subsidio después de una baja voluntaria
La regla general es que quien causa baja voluntaria no tiene derecho a prestación contributiva por desempleo, porque no ha perdido el empleo de forma involuntaria. No obstante, hay situaciones en las que cobrar el subsidio después de una baja voluntaria es posible:
- Resolución del contrato por causa imputable al empresario (art. 50 ET): si el trabajador extingue el contrato por modificación sustancial de condiciones, impago de salarios o acoso, tiene derecho tanto a la indemnización como a la prestación por desempleo, porque la causa real de la extinción es el incumplimiento del empresario.
- Baja voluntaria seguida de nuevo empleo y posterior despido: si el trabajador causa baja voluntaria, encuentra un nuevo empleo y es despedido de ese nuevo empleo, puede acceder a la prestación por desempleo generada en ese nuevo trabajo.
- Subsidio por agotamiento de prestación: en algunos casos, trabajadores que han causado baja voluntaria pueden acceder al subsidio asistencial por desempleo si cumplen los requisitos de cargas familiares, edad o situación económica, aunque no hayan generado derecho a la prestación contributiva.
Baja voluntaria y nuevo contrato: cómo cobrar el paro
La fórmula de baja voluntaria y nuevo contrato para cobrar el paro funciona de la siguiente manera. Si el trabajador causa baja voluntaria, encuentra un nuevo empleo y en ese nuevo empleo acumula cotizaciones suficientes antes de ser despedido o de que el contrato se extinga de forma involuntaria, puede acceder a la prestación generada en ese nuevo trabajo.
La baja voluntaria no genera derecho a la prestación contributiva por desempleo, pero las cotizaciones de empleos anteriores no se pierden. Si el trabajador tenía cotizaciones acumuladas de empleos anteriores y en el nuevo empleo acumula al menos 360 días de cotización adicionales, puede recuperar el derecho a la prestación completa.
Situaciones especiales en la baja voluntaria
Hay casos en los que la baja voluntaria no sigue exactamente el esquema estándar. Estas son las situaciones que generan más dudas.
Baja voluntaria en periodo de prueba
La baja voluntaria en periodo de prueba funciona de forma más sencilla que en el resto de situaciones. Durante el periodo de prueba, tanto el trabajador como la empresa pueden extinguir el contrato sin necesidad de preaviso ni de indemnización, salvo que el contrato o el convenio establezcan otra cosa.
Si el trabajador decide marcharse durante el periodo de prueba, no está obligado a dar los 15 días de preaviso habituales, a menos que el contrato lo estipule expresamente. El finiquito incluirá únicamente los días trabajados y las vacaciones proporcionales generadas.
Baja voluntaria por modificación sustancial de condiciones de trabajo
La baja voluntaria por modificación sustancial de las condiciones de trabajo no es una dimisión ordinaria. Cuando la empresa modifica sustancialmente el salario, el horario, las funciones, el lugar de trabajo o las condiciones del régimen de trabajo a turnos sin seguir el procedimiento legal del artículo 41 ET, el trabajador tiene derecho a resolver el contrato con una indemnización de 20 días por año trabajado, con un máximo de 9 mensualidades.
Esta situación no tiene nada que ver con una baja voluntaria normal. Las consecuencias económicas son totalmente distintas. En este caso, indemnización y paro. En la baja voluntaria estándar, cero patatero.
¿Qué diferencias hay entre baja voluntaria y excedencia?
La baja voluntaria o excedencia son dos formas distintas de salir de la empresa, con consecuencias también distintas.
La baja voluntaria extingue definitivamente el contrato. No hay posibilidad de retorno a la misma empresa con las mismas condiciones, salvo que se firme un nuevo contrato.
La excedencia voluntaria, regulada en el artículo 46 del Estatuto de los Trabajadores, es una suspensión temporal del contrato. El trabajador puede solicitarla con un mínimo de un año de antigüedad, por un periodo de entre cuatro meses y cinco años.
Durante ese periodo, el contrato queda en suspenso: no se cobra salario ni se cotizan a la Seguridad Social, pero el trabajador conserva un derecho preferente al reingreso cuando haya una vacante en su categoría o grupo profesional.
La excedencia es una opción más interesante que la baja voluntaria cuando el trabajador no tiene claro si quiere dejar definitivamente la empresa o simplemente necesita un periodo de pausa.
Falsa baja voluntaria: qué es y cómo reclamarla
La falsa baja voluntaria es una práctica ilegal por parte de la empresa que consiste en presionar al trabajador para que firme su dimisión cuando en realidad la empresa quiere despedirle sin pagar la indemnización que correspondería a un despido.
La jurisprudencia del Tribunal Supremo exige que, para considerar que se ha producido una dimisión, debe apreciarse una voluntad consciente, deliberada, clara y terminante de no reincorporarse al puesto de trabajo. Si esa voluntad no existe y la firma se obtuvo mediante presión, engaño o coacción, la baja voluntaria puede impugnarse ante la jurisdicción social.
Qué pasa si la empresa no acepta la baja voluntaria
La empresa no puede impedir que un trabajador cause baja voluntaria. Es un derecho unilateral del trabajador que no requiere la aceptación de la empresa.
Lo que la empresa sí puede hacer es exigir que se respete el preaviso de baja voluntaria establecido en el convenio o en el contrato. Si el trabajador no lo respeta, puede descontar los días correspondientes del finiquito. Pero en ningún caso puede retener al trabajador contra su voluntad ni negarle el finiquito o el certificado de empresa.
Si la empresa se niega a entregar el finiquito o el certificado de empresa, el trabajador puede reclamarlos ante la Inspección de Trabajo o ante el juzgado de lo social. La negativa a entregar el certificado de empresa es especialmente grave porque impide al trabajador solicitar la prestación por desempleo, y la empresa puede ser sancionada por ello.

















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